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Charla a la hora del Té 2
Doctor, ¡Cúrate a ti mismo!





Nuevos métodos cósmicos de limpieza de
Vientre, Colon, Hígado, Corazón y Cerebro.


Estelle Roberts

Versión del audio en inglés :


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Versión texto :

Buenas noches para todos y cada uno.

Me atrevo a decir a veces que yo pienso que sería más fácil afinar un violín para que toque correctamente que para mí afinar a este hermoso hombre. Ya lo he dicho anteriormente. Es como si una mujer pequeña tratase de alzar a un hombre grande-no es tan fácil. Yo confío en que ustedes apreciarán el esfuerzo.

Dulces, dulces, dulces almas, con cuánta frecuencia han tenido que contener su dulzura! ¿No es así? Par la mayoría de ustedes no se trata de ser lo suficientemente dulce, se trata más bien de contener la propia dulzura que parecería exudar de sus mismísimos poros. Mis queridos amigos, yo les digo, la ayuda está en camino. Y yo, Estelle, veo un día en el que no tendrán que contenerse de ninguna manera. ¿Pueden imaginarlo? ¡Qué hermoso día de campo tendremos entonces!

Tuve la oportunidad de visitar a una vieja amiga mía y la encontré mirando una película, un video, supongo; supongo que así lo llamarían. Una película muy rara. Realmente no entendí mucho, excepto que mostraron una escena, ah, eso es, se llamaba Elvira-Elvira, de todas formas tanto como eso sí entendí-una escena en la que esta Elvira, aparentemente aprendiz de artes de magia, había creado algo como una poción de amor e inadvertidamente se la había dado a todos los asistentes a un gran día de campo. Y yo estaba allí para ver los resultados de eso. Bueno, bueno, lo único que puedo decir es que ellos no se pudieron contener; ni uno solo. Todos estaban el uno en la garganta del otro y quiero decir, de la manera más amorosa, y fue todo un alboroto a la larga bastante cómico. Bueno, en el futuro, yo preveo que algunos de sus llamados días de campo y fiestas serán, bueno, de ninguna manera tan locos, pero de seguro sí festivales de amor, según creo que a ellos les gusta llamarlos. ¿Por qué? Porque llegarán en un momento en el que será la mera alegría de expresarse a sí mismos lo que los podría volver a todos ustedes un poco pesados.

Yo los veo a todos ustedes conteniéndose, sin excluir a ninguno aquí presente. Yo entiendo. No se preocupen mis queridos, yo ciertamente los entiendo. ¿Acaso bromean? --¿producto de una civilización Victoriana tal como la mía? Ah yo conozco algo del "no puedes tocar" escasamente puedes mirar. Yo era Tauro al fin de cuentas y a los Tauro nos gusta tanto tocar. Era lo único que yo podía hacer. Ustedes, mis queridos, sin tener que ser tan reservados, aún así hacen su mejor esfuerzo por vivir de una manera diplomática. Debo felicitarlos por eso pero me da gusto reportar que yo misma ya acabé con eso.

Estoy aquí esta noche para hablar acerca de sanación y por supuesto debemos ir a los antiguos griegos quienes conocían muy bien la verdad de ese viejo adagio, "Doctor, cúrate a ti mismo". Esto entonces me trae al corazón de mi charla.

Se ha hecho claro, confío, que yo vengo con mucha frecuencia a dirigirme a las damas del grupo, sin embargo, esto no es para decir que yo no tenga el más profundo respeto por los adorables caballeros que nos adornan con su presencia. Así que por favor, queridos hombres, sepan lo bienvenidos que son. Y me atrevo a decir que cualquier dama a sus derechas o a sus izquierdas estará muy contenta de demostrarles eso, en el momento apropiado. Pero yo estoy verdaderamente interesada en comunicarme y, de nuevo queridos hombres, tengan paciencia. Esto es algo que las mujeres necesitan más que ustedes. Tiene que ver con la receptividad.

Para la primera parte del ejercicio entonces debo pedirles a ustedes caballeros que cortésmente aguanten sentados. Entenderán por qué ahora, pues el primer ejercicio se llama "la limpieza de la matriz". Matriz. Esa, solo los más raros de ustedes caballeros podrían tener una. De nuevo les debo pedir que cortésmente aguanten sentados.

Muy bien damas, por favor tomen una respiración profunda. Inhalen el adorable aire del espíritu y nuevamente inhálenlo. Están respirando el aire que ha circulado por este planeta durante eones. Obséquiense a si mismas entonces el antiguo oxigeno. Y tengan el sentimiento, mis queridas, de que todo el poder les está siendo dado en este mismo momento para empujar afuera de sí mismas lo que no quieren recibir. Enfóquense en la matriz, y, mientras respiran profunda y libremente, y continúan, comiencen a ordenar sacar fuera de su matriz todo lo que alguna vez le haya entrado y que ustedes verdaderamente no querían que estuviese allí. Ustedes pueden hacerlo, sí. ¡Respiren, mis queridas, respiren! No puedo estar tan sorda que no escucho a nadie respirar. Inhalen... Exhalen. A la vez que lo hacen saquen de ustedes todo lo que no quieren retener, quizás todo lo que nunca quisieron realmente recibir. En pensamiento lo pueden hacer.

Está bien mis queridas, respiren y bótenlo todo mientras exhalan, todo lo que alguna vez les haya perturbado concerniente a su feminidad. Sáquenlo de ustedes ya. Ustedes pueden, ustedes saben. Las invito. Bien. Bien. Bien. Continúen muchachas, continúen. No han terminado del todo. ¡Envíenlo lejos, por favor! ¡Bien Lejos! Vayan a su niñez si es necesario. A la adolescencia. ¿ Invitaron todo? Creo que no. Desháganse de memorias pasadas. Tienen el derecho de hacerlo.

Por naturaleza, como mujeres somos receptivas, pero también como mujeres podemos ser selectivas. Y de este momento en adelante confío en que lo serán. Saquen el dolor, esa inconformidad. Saquen las emociones relacionadas con esta parte del cuerpo que solo les han traído gran aflicción, posiblemente incluso hasta la fecha. Mándenlas lejos de ustedes mis queridas, y de nuevo recuperen el control de su propia dulzura. Solo necesitan ser receptivas con su espíritu si eso es lo que escogen, y para las mortales, solo a su selección.

Este deber necesita ser el más sagrado de los privilegios de cualquier mujer: a lo que será receptiva. Me atrevo a decir que incluso un hombre al que ustedes amen puede a veces contaminarlas. Arrójenlo. No lo necesitan. No es una prueba de su amor por él, sino más bien un filtro que atrapa todo lo desmerecedor e inmediatamente lo regresa hacia afuera. Muy bien, ahí vamos. Ahí está el adorable, adorable resplandor rosa que necesitaba ver, para que podamos seguir adelante. Pueden hacer esto a su conveniencia, en cualquier momento. Está bien, muy bien.

Ahora, caballeros, pueden unirse a nosotras en lo que sigue, pues lo siguiente que tiene que ser, digámoslo así, limpiado es lo que llamaríamos el colon, sí, y ese todos lo tenemos. ¿Qué es el colon si no esa parte del cuerpo que está supuesta a deshacerse de lo que no necesitamos? Observen, mis queridos, esto tiene muchos niveles de aplicación. No me estoy refiriendo solo a un órgano físico del cuerpo humano aunque escojo enfocarme allí solo como punto de partida. Me estoy refiriendo a ese mecanismo en sus psiquis, de cada uno, diseñado por Dios Todopoderoso para liberarse de todo aquello a lo que ya le hayan extraído todo lo bueno. Eso debe..... necesita expeler experiencias innecesarias de sus psiquis de una vez y para siempre. Aquellos que no lo pueden lograr con frecuencia sufren de esa cosa terrible llamada cáncer del colon. Ustedes no quieren eso, así que respiren, mis queridos, todos ustedes. El oxígeno es gratis, ¿no quieren servirse ustedes? Mi sugerencia sería que tomen grandes bocanadas. Estamos todos aquí en una burbuja de curación. ¿No quieren aprovechar la oportunidad? Y espiren fuera de ustedes todo aquello que ustedes piensen que puedan haber retenido en cualquier momento o por cualquier motivo. Es su oportunidad mis queridos amigos, libérense de eso. Respiren profundo; libérense de eso.

Yo confío en que no hay siquiera uno de ustedes aquí que piense que no tiene algo de que deshacerse. Por ese yo siento una gran piedad debido a la ceguera que podría sugerir tal conclusión. Por lo que puedo ver, ninguno está exento. Todos ustedes tienen cosas a las que se han aferrado, ¿por qué no simplemente las soplan lejos? ¡Vamos! ¡Vamos! Llámenlo juego si lo desean. Un juego de salón. ¿Acaso no estamos sentados aquí en el salón? Jueguen el juego. Yo les digo que prolongará la resistencia física y la calidad de vida. Eso es, sean un buen compañero, ¿quieren? Complazcan a un fantasma. ¡Maravilloso, maravilloso, maravilloso!

No estoy exagerando cuando digo que veo tres casos de "des-alivio" ( enfermedad ) desviados. Estoy hablando muy seriamente ahora. Veo tres casos de "des-alivio" desviados. Libérense de eso. A ustedes no les enseñan eso en sus culturas mis queridos, pero ese no es motivo para que no lo aprovechen ahora. Muy bien. Muy bien.

Ahora, sigamos con ese muy, muy, magnífico órgano conocido como hígado, localizado en el lado derecho del cuerpo. Más o menos a l nivel del codo derecho, quizás un poquito más arriba y en esa parte derecha del cuerpo, del torso, queda su magnífico hígado. ¿Por qué no lo inundan de luz y exhalan todas las toxinas fuera de él? Sí, sí, sí, es como una bolsa, en muchos casos llena de sedimento negro. Está bien. Pueden mentalmente prensarlo, torcerlo, exprimirlo meter sus manos y sacar las bolitas negras... las piedras que están acumuladas ahí. Y la respiración mantiene al órgano bombeando, curándose y brillando. Inúndenlo de luz. ¡Curen sus hígados mis queridos, curen sus hígados! Ah, se sentirán muchísimo mejor. Me atrevo a decir que su cara estará menos hinchada después si lo hacen correctamente. ¡Maravilloso, maravilloso, maravilloso! Estoy muy agradecida con todos ustedes que están participando. Su hígado, aquello que los conecta con su cuerpo astral, un órgano muy precioso.

Y ahora ese magnífico, magnífico órgano conocido como corazón, justo en el centro de su pecho. De nuevo respirando, respirando, respirando como quieran. Sientan al corazón llegando a un nuevo y maravilloso sentido de tono. Es un músculo después de todo. Piensen pensamientos hermosos acerca de él. Me refiero al propio órgano, versus la contraparte sentimental. Curen sus corazones mis queridos. ¿Quieren por favor solo poner sus pensamientos? Dios sabe, ustedes muy rara vez piensan en eso. Háganlo ahora mismo, ¿quieren? Y háganse a ustedes mismos un gran favor, curen sus corazones. Piensen cosas bonitas acerca de su corazón físico. Piensen en él como en un dinamo que nunca se va a desgastar pero que se está curando a sí mismo mientras ustedes tienen pensamientos de curación acerca de él. Todo está sujeto a cambio, y su mente moldea su materia. Cúrenlo mis queridos, ¿quieren? Muy bien.

Y por último pero no por ello menos importante, suban hasta sus adorables cerebros y cúrenlos, ¿sí? Consideren al cerebro como coronando la columna vertebral misma. El cerebro. ¡Una creación tan magnífica! En el que poco se piensa y es poco apreciado. Curen el cerebro. Curen el cerebro. Curen sus cerebros, mis queridos. ¿No suena hermoso? Curen sus cerebros, digo yo. Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos. "Doctor, cúrate a ti mismo" es el edicto de bien arriba. Nosotros solo cumplimos. Ah mis queridos amigos, cúrense a si mismos, cúrense a si mismos, cúrense a si mismos, y curarán al mundo. Hermoso, hermoso, hermoso. El brillo es magnífico. Muy bien. Muy, muy, muy bien.

Mis queridos, queridos amigos, Dios los bendiga. Estos ejercicios pueden obviamente hacerse en cualquier momento, por cualquier persona, en cualquier parte. Yo solo escogí llevarlos a través de ellos esta noche al notar las nubes oscuras que se habían adherido los varios órganos físicos de sus cuerpos físicos. ¿Cómo podía sentarme aquí y actuar como si no las viera?

Así que ahora estamos listos para proseguir. Mis queridos, queridos amigos, solo por un momento pónganse ustedes en mi lugar. Después de haber vivido una vida, de haberla repasado incontables veces, de haber visto los errores garrafales y quizás incluso el maravilloso bien que se hizo, uno solo puede quedar con el sincero sentimiento de hacer más, mucho más. Así que entonces cuando las oportunidades se dan y puedo dirigirme a hermosos grupos tales como este, vuelo a la ocasión.

Con este muy sencillo grupo de ejercicios ustedes han hecho mucho bien a sus cuerpos, y en ese sentido, bien a sí mismos. Quizás aquí esté el secreto de toda vida - hacerse bien a uno mismo. ¿Pero qué es bueno después de todo? Inmediatamente, el mundo del hombre piensa en indulgencia. No siempre bueno. Bueno, diríamos, es todo aquello que cause que el ser se conozca a sí mismo. Eso es bueno. Ustedes han llegado a conocerse a sí mismos un poquito mejor, espero y confío, simplemente por el hecho de haber atendido a sus varios órganos. Es casi como cepillarse los dientes, ¿no es así? Simplemente prestaron atención a aquello que necesitaba atención dentro de su propio dominio.

El primer mandamiento supuestamente entregado a Moisés fue cuál? "YO SOY el Señor tu Dios. No tendrás otro Dios mas que a mi". Analicemos esto de cerca:

"YO SOY el Señor, tu Dios", inmediatamente lo que se señala de manera directa es a aquello que uno es. Cuando nosotros decimos "YO SOY" en nuestra vida diaria, obviamente nos estamos refiriendo a nosotros mismos, ¿no es así? Debe haber alguna conexión aquí, de manera que "YO SOY" debe por supuesto ser el ser de tu ser, tu tú, aquel que te mira cuando te miras en el espejo.

"No tendrás otro dios mas que a mí", ¡qué afirmación tan rara esa! Y no tener "otro dios mas que a mí" solo puede significar una cosa: que uno no debe permitir que nada externo se interponga entre yo y yo. Así es.

Así que estemos en Unidad. Apreciar el privilegio de estar en Unidad sabiendo que quizás un poco más de tiempo asignado a aquel que tú eres, ese yo soy, solo puede acercarnos más completamente hacia esa dulzura y esa luz. Los espíritus de luz más grandes que hayan alguna vez caminado su planeta todos han estado supremamente conscientes de sí mismos y de su propio SER.

No se trata de su pareja, mis queridos. No se trata de los niños. No se trata de su carrera. No se trata del dinero. No se trata del poder. No se trata de la familia. Se trata de ustedes. Siempre se ha tratado de ustedes. El gran misterio de los siglos - no perderse a sí mismos de vista; permanecer muy cerca de sí mismos; mantenerse muy constantemente consigo mismos; y desde ese punto, entonces obvia y bastante naturalmente se encontrarán a sí mismos tratando de manera justa con la vida. Así es como es, mis queridos. Todos ustedes lo descubrirán cuando suelten esos adorables cuerpos que cargan en esa encantadora, encantadora celebración llamada muerte. Bueno, ¡cuán felices serán después de eso! Y luego verán qué tan supremamente solos se encuentran. Y esa es la más grande celebración de todas. Ustedes, quienes habrán colocado su felicidad sobre los hombros de él, o sobre la opinión de ella de repente encontrarán todo eso sin sentido. Y ustedes, y solo ustedes, serán sus propios jueces, sus propios amigos y adversarios, sus propios enemigos y mejores amigos. Ustedes son todo, el resto son solo espejos y humo.

A pesar de que ustedes en el plano de la tierra deben permanecer ocupados en alguna empresa de bien, ¿no es verdad? Lo que veo que la mayoría de ustedes se ocupan de hacer... bueno, que Dios los bendiga a todos de esa manera. Yo miro dentro de sus mentes y encuentro las más hermosas, hermosas visiones, que ni parecidas las he tenido yo, y veo a mi alrededor nada menos que a Dios y a la Diosa totalmente florecidos. Estoy como un niño en un jardín de rosas, rodeada de ustedes.

La última cosa que traeré a colación es esta muy hábil visión: ¿dónde se encontrarán ustedes dentro de mil años? Eso es todo. El humor obviamente sale y de manera colectiva nadie ha intentado ver la imagen. A su debido tiempo, mis queridos, los invito muy literalmente mil años terrestres, sencillamente como una demarcación del tiempo, bien en el futuro a donde todos ustedes proseguirán, ¿dónde estarán? No hago la pregunta a manera de broma, la hago porque sé muy bien que está dentro de su alcance y extensión observarlo. Los dejo con esa dulce invitación.

Dios los bendiga a todos. ¡Ustedes son tan espléndidos!

 


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