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El Papel Clave de la Mujer en Combatir la Locura Mundial






Estelle Roberts

Este mensaje fue entregado a un grupo de mujeres para pedirles su ayuda en manejar la locura que ha invadido nuestro planeta.

Versión del audio en inglés :


Descarga de audio

Versión texto :

Señoras, en vuestro país se celebra un día de Agradecimiento.( Thanksgiving ) Es lo que hicisteis el año pasado, a finales de noviembre, si no me equivoco. Y tenéis vuestras tradiciones de cómo supuestamente se sentaron juntos a festejar vuestros primeros pobladores y la gente indígena. Para decirles la verdad, los archivos Akashic nos cuenta una historia bastante distinta. Pero bueno, se entiende que este acontecimiento o supuesto acontecimiento tenía su uso y por eso ha perdurado. De hecho, fue uno de los primeros hombres de estado de vuestro país, cuyo abuelo me conocía a mi, aunque en otra vida, un hombre conocido como William Penn, quien estaba muy empeñado en mantener viva esta tradición, ya que intuía que el reconocimiento les correspondía a los primeros pobladores de vuestro país, vuestro continente. Queridas mías, para que veáis que en aquel entonces las cosas eran muy distintas a la versión que hoy en día en vuestros colegios se mete en la cabeza de los niños. Conoces la historia, pero no la conoces para nada. Conoces una historia, como suele matizar Sir Arthur.

Menciono el tema porque fue precisamente en el Día de la Gracia del año pasado, cuando algunos de vosotras estabais celebrando en casa del médium, que Jill y Sir Arthur convocaron una reunión inesperada, la cual asustó a más de uno por su contenido, digamos, no precisamente reconfortante en el estilo de " Qué día de la Gracia más bonito estamos teniendo todos! " sino por lo que dijo Sir Arthur sobre vuestro planeta y como éste estaba a punto de estar envuelto por una ola de locura. Ésta fue la palabra que utilizó, LOCURA. Y dio información detallada, si no me equivoco, en cuanto a su manifestación. Si alguna de vosotras está interesada en escuchar la charla, pues creo que existen copias.

Pues, no anda con rodeas, Sir Arthur, ni tiene pelos en la lengua. E inventarse cosas, menos todavía. Y os habréis dado cuenta que ha habido locura, ¿no es así? ¡Te diré! ¿Alguien se ha quedado corto?

No creo. Pues, tiene mucho que ver, como ya decíamos antes, con ciertos factores en el cosmos, el así-llamado campo de energía acelerado por el que estamos pasando. ¿Es posible?, os pregunto, ¿que dicho campo de energía acelerada vuelve loca a gente que normalmente es de lo más normal posible?

¿Es posible que vuelva loco a un planeta de la noche a la mañana? No creo. Yo creo que cuando está lloviendo y hay fuga en la casa, es que había espacios no resistentes al agua, ¿no es cierto? No que el agua de repente cree la fuga. Pues con la locura igual, queridas mías. Lo que está saltando a primera plana ahora es simplemente la locura latente de un planeta, un planeta que, salvo algunas excepciones y me temo que no puedo especificar ninguna nacionalidad en concreto porque me estoy refiriendo, claro está, a ciertos individuos o grupos de individuos, un planeta que con la excepción de los mismos, lleva ya tiempo en estado de locura. Cinco décadas, para ser exacto. Cincuenta años de locura.

¿Qué es lo que ocurrió? Se había ganado, y utilizo la palabra a regañadientes, la Gran Guerra Mundial. ¿Se puede ganar una cosa así alguna vez? Digamos que se había llegado a un compromiso, a un precio altísimo. Y os digo, mis queridas amigas, que igual que siempre cuando uno no calcula bien y está dispuesto a pagar cualquier precio por obsesión a ganar, pues que el precio fue demasiado alto. Fue como si los bombardeos de Nagasaki y Hiroshima desencadenaran una fuerza terrible, una fuerza que se volvió contra quienes los instigaron. ¿Hay gente más loca que los Americanos ? No lo sé. Y cuando digo esto, queridas mías, confío en que sepáis que no estoy aquí hablando con ninguna agenda política. Tengo cosas mejores que hacer, y vosotras también. No, no, lo que estoy diciendo es que vuestro país magnífico, el más magnífico por muchas razones, a la vez es el más deseado por aquellas fuerzas que manipulan con el fin de promocionar su locura. De tal forma, que no se puede decir que dicha locura es Americana, propiamente dicho, aunque parece ser que América desafortunadamente es su principal defensor e instigador, y víctima incluso.

¿Hay alguien que ve más tele que los Americanos ? Nadie. Cuidado con vuestros televisores, queridas mías. Cuidado. Lo que se transmite a través de ellos es mucho más de lo que comúnmente se denomina divertimiento . Los televisores salieron y fueron distribuidos, se podría decir, en la década de los cincuenta por ahí. No mucho más después, hubo ciertas reuniones clandestinas, reuniones en las que participaron vuestro propio presidente el Sr. Eisenhower y miembros de razas no de esta tierra. (Vean el mensaje abajo sobre las Fuerzas Oscuras) Quizás os suene. Sí, sí, así acaeció. Estaba involucrado también el Sr. Truman. A lo que voy, queridas mías, que se forjaron alianzas nefastas y unas tramas cuyo fin era de no enriquecer ni iluminar a la gente, planes que os afectan, a todas. Hay que tener estas cosas claras si queremos saber a lo que nos enfrentamos, y hago un llamamiento a vosotras, hermanas de la merced, madres de mañana, quiero conseguir vuestro apoyo, reclutaros como enfermeras en el gran hospital de la Madre Divina que se encuentra donde te encuentres tu. Estáis en ese hospital, igual que los demás. Es un hospital no para los enfermos mentales sino para los mentalmente equilibrados y los sanos, para que recuperen su razón, la mantengan y no la pierdan nunca más.

Cada una de vosotras ha padecido de esta cosa. Todas habéis sido enfermos mentales. Y algunas de vosotras siguen siéndolo. No es motivo para sentir vergüenza tampoco. En absoluto. Al contrario, es motivo par ser honesta. ¿No es cada una de vosotras propensa a coger un resfriado? ¿Es motivo de avergonzarse, acaso? Algunas de vosotros os quejáis de los así-llamados dolores de la menstruación. Durante un almuerzo con una amiga, como tema de conversación. Y algunas de vosotras os quejáis de dolores de cabeza, con demasiada frecuencia, diría yo. Y no estoy recriminando a nadie, que conste. Quiero decir simplemente que si tocáis el tema tan a menudo, queridas mías, que algo debe de estar muy mal. No es normal tener dolores de cabeza. Deberían ser una excepción, no la norma.

Para algunas esto va más profundo. Lo que quiero decir es, que tenéis que aferraros a vuestro sano juicio donde lo encuentras, ahora mismo. Y no dejar que se os resbale de las manos nunca más. No podéis permitírselo. De verdad que no. Os digo que cada vez que las aguas suban que no podéis dejar que os pongáis de los nervios, porque esta vez podría ser la última. No estoy aquí para meterle miedo a nadie, ni de amenazar. Estoy aquí para avisar, para despertar, para dejar claro a todas que escuchen estas palabras que la sensatez es como la línea trazada en un campo de fútbol, donde se juega al fútbol. ¿Os suena el fútbol, no? Cosa de hombres, lo sé, pero hay líneas a los diez metros, a los veinte y tal, y el objetivo es dominar el juego, marcar, y no dejar que el enemigo coja el control. Que no gane terreno, quiero decir. No se lo cedas.

Si estuvieras subiendo una montaña, no consideraríais perder terreno el resbalarse hacia abajo. Sirve de ejemplo para decir que no avanzar es preferible a retroceder. Así que guarda tu sensatez, queridas mías, para que no perdáis terreno y podáis ayudar a los demás. De ahí viene el llamamiento de antes, el reclutaros; estoy aquí para pediros vuestro amor, vuestra ayuda, vuestro cuidado, y tal vez también la paciencia necesaria para ver que la locura, y su reino de terror, no está vencida todavía, y que de hecho no ha llegado a su auge. Estoy hablando en general, no de casos concretos, así que no tengáis miedo.

Simplemente estoy diciendo que, hablando en general, este planeta y todos sus habitantes están sujetos a olas de esta cosa, que nos lleva al siguiente tema: olas. Olas, nunca mejor dicho. Olas de energía, pero ¿energía de quién? Energía humana, claro está. Olas generadas por mentes humanas, mentes confusas, desconectadas de su fuente divina, mentes temporalmente perdidas, mentes ofuscadas, aterrorizadas, y por lo cual, mentes locas.

No me estoy refiriendo a definiciones clínicas. Me estoy refiriendo a la cordura que viene con el Amor, la Paz y, en cierto sentido, con el vínculo con Dios, siendo la locura la ausencia del mismo. Así que definamos de nuevo la sensatez y la locura. Y tengamos muy claro también que esta guerra la vamos a ganar. Hablando de guerras me lleva a aquellos días de la Gran Guerra, y aunque no lo creas, a aquel día aterrador de bombardeos sobre Londres, cuando Nube Roja me hizo subirme al porche de aquel edificio que se había quedado en ruina para dirigirme a toda aquella gente que estaba buscando a sus seres queridos entre los escombros " No perderemos esta guerra!" El precio pagado en sangre no habrá sido en vano. Animaros querida gente, y no se lo hagáis más fácil al enemigo el derrotarnos, abdicando el trono de vuestra fe personal, vuestro poder, vuestro balance, y vuestra cordura." Estas fueron las palabras que utilicé. Difícil imaginarse que estaría yo aquí de nuevo, diciendo lo mismo otra vez.

Reflexionad sobre esto. Reflexionad, queridas mías. Realmente hay que procurar no caerse en picado, entrar en barrena emocional. Sabéis demasiado bien que siempre es cosa de elección, ¿no es cierto? Sí, sí. Y no estamos juzgando a nadie, de ninguna manera. Al contrario, sentimos lástima por ellos que no han sido lo suficientemente perspicaz como para ver a donde les iba a llevar el seguir en sus treces y negarse a controlarse a sigo mismas. No lo hagáis, mis queridas. Manténganse firmes. No sucumbáis a la tentación de alzar las manos al aire y actuar de forma enloquecida. Por lo que más quieras. No funciona. No va a ningún lado. No es amar. No es cuidar. No lo hagáis, os lo suplico. Seáis cuerdas que es lo que realmente sois, porque las cosas se engendran a si mismas, por ley cósmica de impulso y empuje. Lo que eres está constantemente llegando a ser más. Si optas por la locura, pues, ya sabes como van las cosas de mal en peor. ¿No has visto nunca a alguien esquiando? ¿Saben parar acaso?

Queridas mías, ESTE ES EL ÚLTIMO GRAN OBSTÁCULO EN ESTE PLANETA ANTES DE QUE LLEGUE AL LA ILUMINACIÓN.

Es el antítesis de la iluminación, ¿no es así? LA LOCURA. ¿Cuál es el opuesto de un ser iluminado? Si hay tal cosa y si nos vamos a meter en eso de los opuestos. Pues, está claro que es uno que no está iluminado y loco encima, alejado de la paz y de la alegría que siempre presagian la presencia de la Razón Divina.

 


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